Córdoba, Corona de Castilla, 1546
Virreinato del Perú, entre 26 de julio 1631 y 19 de diciembre de 1632
Biografía
Pertenecía a una de las ramas del influente linaje de los Fernández de Córdoba. Muy joven se destacó en los campos de batalla: participó en la toma del Peñón de Vélez de la Gomera (1564) y luchó en las Alpujarras. A los 21 años, le otorgaron un cargo en la Audiencia de la Concepción, en la capitanía general de Chile, pero al llegar al Perú en 1569, decidió quedarse y no seguir el viaje a su destino, Chile. Los nombramientos no tardaron en llegar: fue Alguacil Mayor en la ciudad de León de los Caballeros de Huánuco (1571-1573), y el virrey Toledo lo hizo visitador de toda la circunscripción.
Con la llegada del siguiente virrey, el Conde de Villar Dompardo, cuya mujer también fue Fernández de Córdoba, la vida de Aguilar cambió para mejor: obtuvo el corregimiento de Loja y Zamora, aunque tuvo que renunciar los nombramientos debido a una enfermedad. Formó parte de la guardia personal del virrey, llamada la Compañía de los Lanzas y Arcabuces, y también ejerció como Secretario de la Gobernación y secretario personal del virrey hasta 1591. Durante los años 1580, probó suerte en la minería en Huancavelica y Cajatambo. Quiso formar parte de la armada organizada contra el pirata Drake, pero los azares del viaje retrasaron su llegada.
Durante su corregimiento de Vilcabamba (actual Lucma) reprimió el alzamiento de los esclavos Quilcabamba y Amaybamba (1602, actual distrito de Viro) por lo cual fue ascendido a corregidor de Huamanga (1603-1606). Allá, junto con jesuita Esteban Páez, fundaron el primer centro de enseñanza.
Hubo ciertos roces entre Aguilar y el virrey García Hurtado de Mendoza, causando quejas y ciertos malentendidos surgidos entre la Compañía de Lanzas y Arcabuces y el virrey. Una vez editado el libro Arauco domado de Pedro de Oña, Aguilar se movilizó para secuestrar toda la edición bajo el pretexto de evitar la divulgación de ciertas expresiones ofensivas “para buen nombre de los peruanos”. En realidad, tenía otro motivo: el poema cuestionaba la actuación del propio Aguilar.
En su época, el virreinato se llenó de “academias” y tertulias literarias a la usanza europea, Aguilar perteneció a la Academia Antártica junto con los poetas Cabello Balboa, Diego Mexía de Fernangil, Pedro de Oña, Juan de Miramontes y Zuázola. Miguel de Cervantes menciona a Aguilar en la octava LXXIV del Canto de Calíope (la Galatea, Libro VI) y una poetisa anónima le recordó en los tercetos preliminares del Parnaso Antártico, escrito por Mexía de Fernangil (Sevilla, 1608).
Obras
Obras perdidas. La segunda fue una especie de miscelánea de noticias y sucesos, algo que podemos comprobar leyendo dos fragmentos intercalados por Calancha en su Corónica Moralizada (libro I, cap. 10).
El termino «el Marañón» se refería al actual río de Amazonas. El autor decidió escribir esta obra después del año 1578, porque “algunas personas curiosas que sobre ello me importunaron”. En 1593, Aguilar y Córdoba envió el texto retocado a Italia. Es considerada una de las obras más completas que narra la expedición de Pedro de Ursúa y la rebelión de Lope de Aguirre. Tenemos noticia de dos manuscritos: el original autógrafo está en la Biblioteca de la Universidad de Oviedo; el apógrafo (copia del original) se encuentra en el Museo Británico, Londres, Colección Bauzá, Add. 17.616.
La obra se basa en los testimonios de los sobrevivientes, sobre todo en la relación de Francisco Vázquez (bachiller) a quien el autor conoció en Huánuco y trabó una estrecha amistad. Aunque la obra El Marañón sigue la relación de Vázquez, es necesario reconocer que Aguilar la redacta con más estilo y la integra en un marco temporal más amplio de las revueltas peruanas. Ventura García Calderón consideró este texto como un “modelo de sencillez narrativa… Nadie ha escrito mejor la existencia endemoniada del tirano Lope de Aguirre” (Nota preliminar en el Apéndice a El apogeo de la literatura colonial, en Biblioteca de Cultura Peruana, París, 1938, V, p. 279).
Para comprobar la veracidad de lo escrito, Aguilar se entrevistó con los “marañones”: Cristóbal de la Milla, Sebastián Rodríguez, Juan Rangel, Pedro Sánchez de Valenzuela, Juan de Corella, etc. Algunos facilitaron sus memorias, pero no se atrevieron a firmar el testimonio para evitar los recuerdos de su participación en la rebelión contra el rey Felipe II.
La estructura de El Marañón:
1º libro: introducción donde se refiere a las guerras civiles del Perú.
2º libro: trata de la expedición de Pedro de Ursúa y el levantamiento de Lope de Aguirre.
3º libro relata los acontecimientos desde la partida de Lope de Aguirre a la Burburata hasta su muerte.
Varios cronistas utilizan El Marañón, pero hay un equívoco en la consideración de Jiménez de la Espada que afirmaba que Pedro Simón se había apropiado de la obra de Aguilar, porque Simón la desconoció y su Sexta noticia historial, contiene muchos desacuerdos con la obra de Aguilar.
Ediciones
— Unos fragmentos del apógrafo fueron publicados del libro I: cap. I-III, V, VI (fragm.), VII, VIII (fragm.) y IX (fragm.); del libro II: XXV; del libro III: I, II, XIV-XVI, en la Biblioteca de cultura peruana, v. V, París, 1938, pp. 321-343; en las Relaciones geográficas de Indias, v. IV, Madrid, 1897, pp. CXXXIII-CXXXV, XXV.
— 1927 Según el texto del apógrafo: el libro II, cap. II (la carta de Lope de Aguirre al rey) en Jos, Emiliano, La expedición de Ursúa al Dorado y la rebelión de Lope de Aguirre, Huesca, V. Campo, pp. 196-200.
— 1950 Libro II, cap. 3-4 en Ciencia y osadía sobre Lope de Aguirre el Peregrino, Sevilla, pp. 95-99.
— 1957 En el libro Elías Amézaga, Yo demonio…Andanzas y navegantes de Lope de Aguirre, fuerte caudillo de los invencibles marañones, Bilbao, Gráficas Ellacuria, pp. 223-343. Sin advertencias ni notas.
— 1990 Edición y estudio preliminar de Guillermo Lohmann Villena. Con Apéndices (el Testamento, las cartas). Madrid, Atlas. BN 9/37607
— 2011 Edición y estudio de Julián Díez Torres. Madrid, Iberoamericana; Frankfurt, Vervuert. BN 9/288544
Bibliografía
1894 Menéndez y Pelayo, M., Antología de poetas hispanoamericanos, Madrid. Informa sobre la obra El Marañón, suponiendo que fuera un poema. Este equivoco fue repetido por sus seguidores entre los cuales destacan Cejador, Schevill y Bonilla San Martín.
1926 Medina, José Toribio, Escritores americanos celebrados por Cervantes en el “Canto de Calíope”, Santiago de Chile, Editorial Nascimento, pp. 21-26.
1936 Lohman Villena, Guillermo,»El Marañón de Diego de Aguilar y Córdoba», Revista de Indias, Madrid, pp. 271-302.
1940 Fuente Benavides, Rafael de la, «Autores del primer siglo de la literatura peruana», Boletín Bibliográfico de la Biblioteca de la Universidad de San Marcos de Lima, año XII, Lima, pp. 287-295.
1992 García Valdés, C. C., “Una visión original dela jornada del Dorado: El Marañón de Diego Aguilar y Córdoba”, Las Indias (América) en la literatura del Siglo de Oro. Homenaje a Jesús Cañedo. Actas del Congreso Internacional celebrado en Pamplona, 15-18 de enero de 1992, ed. I. Arellano, Pamplona, Gobierno de Navarra, pp. 175-198.
2011 Astorga Poblete, Reseña de la edición del año 2011, Revista de Historia Iberoamericana, pp. 107-108.
AUTORÍA
Todos los textos e investigaciones son obra de Inés Montano