Ciudad de los Reyes (Lima), Virreinato del Perú, 1592
Cuernavaca, Nueva España, 15 de noviembre de 1653
Biografía
Hermano de Diego de Córdoba, ambos nietos de los conquistadores Lope de Salinas y Diego Fernández de Cordoba. En el expediente abierto con objeto de averiguar si eran aptos para ser Calificadores de Santo Oficio, se dice que su padre fue “confeso y morisco” y su madre, hija de Juana de Silva, portuguesa, cuyo marido, siendo judío… se quedó en tierra de moros”, pero éstas afirmaciones no fueron confirmadas y esto no impidió a los hermanos ocupar cargos importantes de la Inquisición.
Buenaventura Salinas desde los nueve años y hasta cumplir el 21 fue el paje de tres virreyes: Don Luis de Velasco, Don Gaspar de Zúñiga y Don Juan de Mendoza. El último le encomendó a ordenar el Archivo de Gobierno, lo cual Salinas aprovechó para conocer documentos relacionados con las encomiendas e indios. Salinas subrayó que este trabajo determinó su vocación: “y darme aquella alta, y secreta voz de su vocación eterna, con que me auía de traer a la Religión de mi seráfico Padre S. Francisco, para que le ayudase a la predicación y defensa de los indios”. Fue Secretario de Gobernación y según Porras Barrenechea o Valcárcel pudiera tener acceso a la obra de Poma de Ayala, ya que sus escritos son bastante parecidos.
Estudió con los jesuitas en el Colegio Real de San Martín y en la Universidad de San Marcos. En 1616 ingresó en la orden franciscana donde se destacó por su capacidad oratoria y fue predicador de varios virreyes Esquilache, Guadalcázar y Chinchón. En 1621 fue designado a enseñar latinidad, artes y teología en Lima y desde 1635 en Cuzco, en 1637 le eligieron Definidor y custodio del Capítulo General en Roma y Procurador con poderes especiales para las Cortes de Madrid y Roma.
Sus predicaciones y escritos provocaron numerosas quejas porque fue muy crítico con la presencia de españoles en el Nuevo Mundo. Su envío a la Corte podría ser una medida para alejarle a Salinas del Perú. Salinas y Cordoba insistía tanto en denunciar el maltrato que sufrieron los indios y la codicia de los españoles que, según él, los españoles sólo querían llevarse del Perú todas riquezas. El obispo de Cuzco le caracterizo como un alborotador.
Salinas siempre negó que “la calumnia” de estar expulsado del Perú y lo atribuía a “las malas lenguas”, sea como sea, pero él nunca más regresó al virreinato. Es de importancia una nota al margen de la carta del Conde de Chinchón, AGI: “Vista y tengase cuenta de ordenar y prevenir que ni el Comisario general de su orden, ni la Casa de Contratación de Sevilla dejen volver a Indias a este religioso sin particular orden del Consejo” (J. T. Medina, Biblioteca hispano-americana, Santiago de Chile: ed. por fondo bibliográfico de J.T. Medina. 1959, v. II, p. 409). En realidad, la fama de personaje problemático le persiguió no sólo en la España virreinal, sino también en Madrid y Roma. Tuvo que dar explicaciones en la Corte de sus acciones en el territorio italiano durante las sublevaciones de Cataluña y Portugal. Salinas se escuda contando extrañas historias, por ejemplo, que él puso fin a una grave conspiración de dos frailes que quisieron divulgar un escrito sobre las causas de la rebelión portuguesa para dañar el prestigio de Felipe IV. Poco tiempo estuvo en la Corte madrileña, porque prefirieron mandarle a Nueva España con el cargo de Comisario General.
Obras
Carta de D. Diego Martín de Contreras, secretario de la Inquisisción, dirigida al Inquisidor General (1638). AHN, Inquisición, Informaciones genealógicas, leg. 1575, n.114.
Según el cronista franciscano Lucas Wadding, Salinas escribió un Cursum integrum philosophicum, obra perdida. Es difícil determinar la cantidad de sus escritos porque le atribuyen varios tratados, de los cuales sólo quedan referencias de otros autores.
… y su derecho para ocupar dignidades civiles y eclesiásticas, 1639.
… méritos y excelencias de la ciudad de los Reyes, Lima, cabeza de sus ricos y extendidos reinos y el estado presente en que se hallan. Empieza con un estudio acerca de los indios que habitaron el Perú; resume a otros cronistas (Cieza de León, Garcilaso de la Vega, José de Acosta, López de Gómara, Agustín Zárate). Glorifica la Ciudad de los Reyes (Lima), la compara con las ciudades de Europa, describe la universidad, el régimen administrativo, las cuatro edades preincaicas (detalle que coincide con Poma de Ayala). Insiste en la necesidad de canonizar al fray Francisco Solano, que sería el primer santo del Perú. Su hermano, Diego Córdoba y Salinas, colaboró con Buenaventura en redacción de este Memorial. Salinas defiende la legitimidad de la presencia española en Indias, pero siempre destaca a los criollos frente a los peninsulares, y mantiene las tesis lascasistas sobre la bondad y docilidad de los indios, pero no llega a prohibir las encomiendas. Transforma la visión de los cronistas anteriores (Motolinia y de Jerónimo de Mendieta) según la cual la disminución de la población india fue castigo divino por su idolatría y afirma que esto fue la consecuencia de la acción de españoles.
Al Rey nuestro señor, en su Real, y Supremo Consejo de las Indias: Representa las acciones propias … Informa de la buena dicha, y meritos de los que nacen en las Indias, de padres españoles… Manifiesta la piedad, y zelo con que su magestad gouierna toda la America, dilatando la fé catolica. [Madrid]: [s.l.:s.n.] ca. 1646 (BN Cervantes R/2909) Salinas y Cordoba narra su vida, repasando su genealogía, su obra, da argumentos para su propia defensa y ataca a sus enemigos. Como Salinas no es autocrítico, los datos del Memorial deben tomarse con cuidado y también sus descripciones de los indios que nunca cambian y siempre son calificados como “humildes y dóciles”.
Ediciones
— 1630 La 1ª edición del Memorial hecha en Lima [por Gerónimo de Contreras] (BN Cervantes R/36299, R/3130) Esta ed. tiene dos portadas: en la interior consta la fecha 1630, y en la exterior, 1631; también se difiere la grafía Piru y Perú (exterior), etc.
— 1639 Madrid: [s.n.]. Ed. citada por Nicolás Antonio en Biblioteca Hispana Nova, v. 1. No hay ejemplares.
— 1930 Lima?
— 1957 Introducción de Luis E. Varcárcel y estudios sobre fray Buenaventura por Warren L. Cook. Presentación de Aurelio Miró Quesada. Lima: Universidad de San Marcos.
Bibliografía
1807 Alcedo, Antonio de, Biblioteca Americana, ed. 1964, Tomo II.
1944 Imbelloni, J., La tradición peruana de las cuatro edades del mundo en una obra rarísima, en Anales del Instituto de Etnografía Americana, Mendoza, pp. 55-94.
Valcárcel, Luis E.:
— 1953 un estudio biográfico: «Fray Buenaventura de Salinas, un gran peruano del siglo XVII», Revista Histórica, XX, Lima, pp. 305-307.
— 1956 “El «Memorial» del padre Salinas», Revista del Museo Nacional, Lima, pp. 8-21.
1954 Lohman Villena, G., «Sobre fray Buenaventura de Salinas y Córdova», Mercurio Peruano, XXXV, nº331, Lima, pp. 780-781.
1955 Cook, Warren L., «Fray Buenaventura de Salinas y Córdova (1592-1653). Su vida y su obra», Revista del Museo Nacional, v. XXIV, Lima: UNMSM, pp. 19-49.
1955 Gento Sanz, B., “Semblanza historica del cronista peruano fray Diego de Cordova y Salinas (Siglo XVII)”, Revista de Historia de América, nº40, pp. 425-486.
1977 Bronner, Fred, “Acerca de un olvidado manuscrito del Memorial de Fr. Buenaventura Salinas”, Revista de Historia de América, nº84 (Jul-Dec.), pp. 235-240.
2007 Maeso, Estela, «Un cronista criollo: fray Buenaventura de Salinas y Córdoba», Orbis incognitvs: avisos y legajos del Nuevo Mundo: homenaje al profesor Luis Navarro García, coord. por Fernando Navarro Antolín, Luis Navarro García, v. 2, Huelva: Universidad de Huelva, pp. 115-124.
2008 Gálvez Pena, C. M., “El carro de Ezequiel: la Monarquía hispana de fray Buenaventura de Salinas y Cordoba; A don Guillermo Lohmann Villena, en el recuerdo”, Histórica, v. 32, nº1, pp. 39 y ss.
AUTORÍA
Todos los textos e investigaciones son obra de Inés Montano