Cosmógrafos La Casa de la Contratación
La figura del cosmógrafo está íntimamente ligada con la Casa de la Contratación de las Indias Occidentales. Creada en 1503, la Casa de la Contratación seguía una tradición que comenzó con la Casa de Mina e da India trasladada a Lisboa en 1482. No olvidemos que a la hora de descubrir América, los marinos y los cartógrafos tenían un sólido conocimiento basado en teorías griegas volcadas y perfeccionadas en los Libros del saber de astronomía de Alfonso X el Sabio. Con este saber y una brújula, los hispanos recorrieron todo el mundo. La Casa de la Contratación fue una institución de gestión, de control mercantil y fiscal; además, fue el centro de enseñanza para los navegantes y, por así llamarlo, un think-tank que elaboraba y resguardaba el Padrón de los Descubrimientos, es decir, el mapa más preciso de la época que se renovaba con cada nuevo avance y descubrimiento, porque a la vuelta de cada flota los marinos tenían que informar sobre el recorrido que habían realizado. Así, la Casa de la Contratación se ganó la fama de ser uno de los más grandes focos de la ciencia aplicada del Renacimiento.
Hoy día, gracias a los registros de la Casa de la Contratación se pueden estudiar las transacciones comerciales con América y Filipinas, las listas de pasajeros, los mandos y nombramientos de los pilotos de las naves y de los mandos de las flotas. Aparte de esto, sus archivos guardan los documentos referentes a los casos que la Casa de la Contratación resolvía como un tribunal de justicia. Esta institución también ha sido la cuna de los primeros funcionarios, por ejemplo, un tesorero estaba encargado de los negocios de la Corona, el tesorero del cobro de los impuestos, el contador vigilaba los ingresos obtenidos en América.
Una de las figuras más importantes fue el piloto mayor. Desde 1508 fue reconocido como un técnico experto de la navegación o, como se referían en la época, del “arte de navegar”. Para conseguir este puesto los marinos tenían que asistir a estudios reglados. y examinarse. Otro cargo fundamental de la Casa de la Contratación fue el cosmógrafo mayor quien desde 1523 fue responsable de la actualización de las cartas de marear y de los instrumentos náuticos. Es decir, la elaboración de los instrumentos y mapas fue una especie de permiso o licencia otorgada sólo en casos excepcionales a alguien que no ostentaba el cargo de cosmógrafo.
Aunque el siglo XVII es visto como un siglo de cierta decadencia, cuando las exigencias ya no son tan duras y el prestigio de varios cargos se va perdiendo, lo que queda sin cambios es el hecho de que toda Europa desarrollaba su “arte de navegar” basándose en los libros, mapas y derroteros hispano-lusos. Es inimaginable la flota inglesa, holandesa o francesa sin instrumentos ni mapas peninsulares. El tratado de navegación de Martín Cortés fue uno de los más leídos en Inglaterra, lo utilizaron William Borough en Variations of the Compass y Edward Wrigth en Certain Errors in Navigation (1599); mientras en Francia el Arte de navegar de Pedro de Medina fue un best–seller entre los marinos. Los Países Bajos no se decantaron por las obras escritas, sino se decantaron por la cartografía grabada. Los mapas hispanos siempre formaron parte del botín más preciado para todo tipo de piratas que los solían vender a los monarcas europeos.
Alonso de Chaves
Alonso de Santa Cruz
Andrés de Poza (Poça) y Yarza
Andrés García de Céspedes
Antonio de Gaztañeda Yturrivalzaga (Iturribalzaga)
Antonio de Nájera (Naxera)
Antonio de Ulloa (de la Torre-Giral)
Baltasar Vellerino de Villalobos
Blas Moreno y Zabala
Diego García de Palacio
Dionisio Alcalá-Galiano
Dionisio Macarte y Díaz
Enrico (Heinrich Martin) Martínez
Francisco de Barreda
Francisco de Seyxas (Seixas o Seijas) y Lobera (Lovera)
Francisco Faleiro (Falero)
Francisco López Royo
Gabriel Ciscar y Ciscar
Jerónimo Martín Palacios